Las celebraciones del Año Nuevo Chino están por concluir, y aprovechamos la ocasión para reflexionar sobre el impacto de estos días de fiesta asiática tienen en las México.

Año nuevo Chino

El año nuevo Chino se rige por un calendario lunisolar y su fecha de inicio es variable. Este 2019 inició el 5 de febrero. El gobierno Chino otorga una semana de asueto oficial, sin embargo las celebraciones se extienden de 15 hasta 30 días. Debido a esto millones de trabajadores chinos aprovechan estos días de vacaciones para reunirse con sus familiares y regresar a sus pueblos natales.

China y México

China es el segundo país del que más importamos mercancía, después de nuestro vecino del norte Estados Unidos. De acuerdo con datos de la Secretaría de Economía, a noviembre de 2018 importamos más de 76 mil millones de dólares, casi el 20% de nuestras importaciones provinieron de China, muy por arriba de bloques de países como ALADI y la Unión Europea.

Manzanillo es el puerto más importante en México por volumen, recibiendo la mayoría de su carga proveniente de China y otros países asiáticos. Se ha convertido en un hub clave para unir Asia con Centro y Sudamérica. En 2018 Manzanillo movió más de 3 millones de TEU’s  (1 millón fueron de importación para México).

Implicaciones

Semanas antes al Año Nuevo Lunar las fábricas chinas trabajan a marchas forzadas para lograr la producción del tiempo que estarán ausentes. Esto genera saturación en los puertos de origen, los espacios en los buques y aviones son muy demandados lo que ha dado paso año con año, al aumento de las tarifas de fletes marítimos y aéreos previo a estas festividades.

Las navieras durante estos días feriados generalmente implementan blank sailings (cancelan zarpes o evitan ciertos puertos en sus rutas), debido a que no hay carga y la demanda de espacios es baja, lo que hace que disminuya el volumen de importación en los puertos de destino.

La mayoría de la carga proveniente de China llega vía marítima a México, y las semanas que se detiene la producción en este país, afecta directamente al volumen de operación de los puertos y a su vez a los importadores por que limita el acceso a sus bienes de importación.

Los puertos se saturan al recibir más carga dentro de un periodo más corto, lo que provoca retrasos en posicionamiento de contenedores para previo, citas para despacho muy distantes, escasez de equipo terrestre, por mencionar algunas situaciones. También se suman los problemas que se generan día a día en la operación aduanera, como fue en días pasados la escasez de gasolina y el bloqueo del ferrocarril.

Para el próximo Año Nuevo Chino y los subsecuentes, recomendamos a los importadores que planeen con anticipación su inventario y administren sus tiempos para que durante estas celebraciones eviten pagar costos altos en fletes internacionales y no pongan en riesgo su cadena de suministros por algún retraso en las fechas de salida de origen.

Feliz Año Nuevo Chino: 2019 Año del Cerdo.

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